Nací en Lima,
mientras mi padre era el embajador de Chile en Perú, soy la mayor de mis dos
hermanos, Juan y Francisco. Mi padre era el primo hermano de Salvador Allende,
el presidente de Chile entre 1970 y 1973. Soy parte vasca y parte castellana.
Mis padres se separaron en 1945, y mi madre retorno a Chile conmigo y mis
hermanos donde vivimos hasta 1946. Entre 1953 y 1958, mi familia residió
sucesivamente en Bolivia y Beiru. En Bolivia frecuente una escuela
estadounidense y en Beirut estudie en un colegio normal privado inglés. En 1958 retorne a Chile y me reencontré con
Miguel Frías, con quien contraje matrimonio en 1962 y un año después, tuve una
hija, Paula y en 1966, a Nicolás. Viví en Venezuela desde 1974 hasta 1988. Los
viajes constantes que emprendía para promocionar mis libros desgastaron mi matrimonio.
Divorciada de mi marido me case con Willie Gordon el 7 de julio de 1988 en San
Francisco. He vivido en EE.UU. desde 1988 y en 2003 obtuve la ciudadanía. Desde
1959 hasta 1965 trabaje en la Organización de las Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación en Santiago de Chile. Los años siguientes pase
largas temporadas en Europa, residí especialmente en Bruselas y en Suiza. A
partir de 1967 tome parte en la redacción de la revista Paula, al tiempo que
publique una gran cantidad de artículos sobre diversos temas. Posteriormente
realicé colaboraciones para la revista infantil Mampato, de la que fui
directora suplente entre 1973 y 1974, y publique otros dos cuentos para niños y
una colección de artículos titulada Covilice a su troglodita; además trabaje en
dos canales de televisión chilenos. En 1973 estrene mi obra el embajador. Ese
mismo año, se produjo el golpe de estado encabezado por el general Augusto
Pinochet, en el que fallece Salvador Allade. En 1975 me exilie con mi familia
en Venezuela, donde permanecí 13 años. Allí trabaje en el diario El Nacional de
Caracas y en una escuela hasta 1982, y publique su pieza La casa de los siete
espejos. En 1981, cuando mi abuelo tenía 99 años y estaba a las puertas de la
muerte, comencé a escribirle una carta que se convertiría en La casa de los espíritus,
mi primera novela y mi obra más conocida. Más tarde fue adaptada tanto al cine
con el mismo título por Bille August como al teatro. Tres años después publique
De amor y de sombra, novela que rápidamente se convirtió en otro gran éxito y
que fue llevada al cine en 1994 por Betty Kaplan. En 1988 viaje a Chile para votar
al plebiscito de octubre, que perdió Pinochet y que condujo, al año siguiente,
a elecciones que ganó la oposición, agrupada en la Concentración. En 1990, con
el retorno de la democracia en Chile, fui distinguida con la Orden al Mérito
Docente y Cultural Gabriela Mistral por el presidente Patricio Aylwin. En 1992 muere
Paula, mi hija de 28 años, a causa de una porfiria, que la dejo en como en una
clínica de Madrid. La dolorosa experiencia la impulsa escribir Paula, libro
autobiográfico epistolar publicado en 1994 donde relata cómo fue su niñez y
juventud hasta llegar la época del exilio. Dos años después de que saliera esta
obra, fundo The Isabel Allende Foundation, en homenaje a mi hija, que había
trabajado de voluntaria en comunidades marginales como educadora y psicóloga. He
residido en San Rafael, desde 1988 y obtuve la ciudadanía estadounidense en
2003. He sido distinguida en la Academia de Artes y Letras de Estados Unidos y
su lema es: “Dejen volar su imaginación y escriban lo necesario”. En mayo de
2007 se me ha hecho entrega del doctor honoris causa por la Universidad de
Trento, en “ligue e letteratture moderne euromaericane”. En septiembre
de 2010, fui distinguida con el Premio Nacional de Literatura de Chile por “la excelencia y aporte de mi obra a la
literatura, la que ha concitado atención en Chile y en el extranjero, y también
ha sido reconocida por múltiples distinciones y ha revalorizado el papel del
lector”. La votación como era de esperar por la polémica que le había
procedido, no fue unánime. Yo me convertí en la cuarta mujer en recibir el
galardón. Al año siguiente recibí el Premio Hans Christian Anderser por mis
cualidades narrativas.
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