lunes, 17 de junio de 2013

¡¡¡Aviso!!!

Aviso este blog no esta acabado. Puede contener faltas de ortografia, así que si le sangran los ojos, no me hago responsable.  Puede contener algun spoiler del libre, así que recomendamos leerlo antes. Quien avisa no es traidor.

Si fuera...

Si fuera una canción sería Rapkour de Nach. Cuando la escucho me imagino a Alexander saltando por los árboles.
Si fuera un color sería el lila. Yo siempre he visto el lila como un color misterioso y oscuro.
Si fuera un libro sería La ciudad de las bestias. Bueno, porque es él mismo.
Si fuera un objeto sería una máscara.  Una máscara que algunos de los personajes como la Dra. Torres es alguien que no es en realidad.
 Si fuera una etapa del día sería la noche. Es donde todo está oscuro y es misterioso.

Si fuera una palabra sería “inesperado”. Algunas cosas del libro son un tanto inesperadas.

Teatralización

(Alex y Nadia están sentados el embarcadero. Es de noche. Nadia le da una cestita)
Nadia: Guárdalos, Jaguar. Son muy valiosos, son los diamantes más grandes del mundo.
Alex: (Tartamudeando) ¿Éstos son diamantes?
Nadia: Sí. Pertenecen a la gente de la neblina. Según la visión que tuve, estos huevos pueden salvar a esos indios y el bosque donde han vivido siempre.
Alex: ¿Por qué me los das?
Nadia: Porque tú fuiste nombrado jefe para negociar con los nahab. Los diamantes te servirán para el trueque.
Alex: ¡Ay, Nadia! No soy más que un mocoso de quince a los, no tengo ningún poder en el mundo, no puedo negociar con nadie y menos hacerme cargo de esta fortuna.
Nadia: Cuando llegues a tu país se los das a tu abuela. Seguro que ella sabrá que hacer con ellos. (Hizo una pequeña pausa) Tu abuela parece una señora muy poderosa, ella puede ayudar a los indios.
Alex: Parecen pedazos de vidrio. ¿Cómo sabes que son diamantes?
Nadia: Se los mostré a mi papá, él los reconoció a la primera mirada. Pero nadie más debe saberlo hasta que estén en un lugar seguro, o se los robaran, ¿entiendes, Jaguar?
Alex: Entiendo. ¿Los ha visto el profesor Leblanc?
Nadia: No, sólo tú, mi papá y yo. Si se enterara el profesor saldrá corriendo a contárselo a medio mundo.
Alex: (Sonríe. Y se queda callado) Tu papá es un hombre muy honesto, cualquier otro se habría quedado con los diamantes.
Nadia: ¿Lo harías tú?
Alex: ¡No!
Nadia: Tampoco lo haría mi papá. No quiso tocarlos, dijo que traen mala suerte,que la gente mata por estas piedras.
Alex: (Mientras toma el peso de los huevos) ¿Y cómo voy a pasarlos por la aduana en los Estados Unidos?
Nadia: En un bolsillo. Si alguien os ve, pensará: son artesanía del Amazonas para turistas. Nadie sospecha que existen diamantes de este tamaño y menos en poder de un chiquillo con media cabeza afeitada.
(Largo silencio)
Alex: A mi abuela la han encargado escribir otro reportaje para el International Geographic. Tiene que ir al Reino del Dragon de Oro.
Nadia: Eso suena tan interesante como el Ojo del Mundo. ¿Dónde queda?
Alex: En las montañas del Himalaya. Me gustaría ir con ella, pero…
(Largo silencio)
Alex: ¿Volveré a verte?
Nadia: (Intentando ocultar la tristeza) ¡Claro que sí!
Alex: Nos escribiremos, ¿verdad?
Nadia: El correo por estos lados no es muy bueno que digamos…
Alex: No importa, aunque las cartas se demoren, te voy a escribir. Lo más importante de este viaje para mí es habernos conocido. (Con voz quebrada) Nunca, nunca te olvidaré, siempre serás mi mejor amiga.
Nadia: Y tú mi mejor amigo, mientras podamos vernos con el corazón.
Alex: Hasta la vista, Águila…

Nadia: Hasta la vista, Jaguar…


Miniresumen

En esta es la historia Alex se va al Amazonas con su abuela para encontrar a un monstruo que luego resulta que es un perezoso milenario. Ahí conoce a Nadia, y a su mono, sí, su mono. Ellos tres son raptados por aborígenes los cuales les entrenan para enfrenarse a un pájaro gigante chupa sangre, ¿mola verdad? ¡Pues no! El pájaro ese es una jeringa. Más tarde hablan con los dioses perezosos. Nadia se encuentra unos huevos de diamante y Alex con un agua que lo cura todo.  El perezoso mata a todos y así se salva el día.

Alfabeto

Amazonas
Bestia
Chaman
Diamante
Expedicion
Flauta
Garra
Huevo
Indígenes
Jaguar
Karam
Liana
Misterio
Naturaleza
Ninos
Oscuridad
Perezosos
Querer
Rio
Secuestro
Tribu
Umbral
Viruela
Walamai
Xenofòbia
Yeti

Zambardo

Cinco sentidos

Vista: La portada oscura me da a pensar que es una historia de misterio u horror.
Tacto: Es ligero, paginas finas y es bastante grande, la historia seguramente sea larga.
Gusto: No tiene  gusto, bueno, da igual, dudo que afecte a la historia.
Olfato: Tampoco huele a nada, aunque a lo mejor sea por el resfriado, tampoco creo que afecte a la historia.

Oído: No dice nada. Lo que me da a pensar que: si no hablas, escuchas, entonces sabes más, y tendrás más que decir.

La contraportada

Los Gankers eran un pueblo pacífico hasta que los Carrys mataron a todos menos a tres niños: Lee, Shyvana y Rengar. Estos niños crecieron sin normas, sin responsabilidades, sin amor, solo con la imagen del líder de la tribu enemiga, Ezreal,  decapitando a su líder. Así, los niños no crecen niños, crecen bestias. Las bestias crecieron esperando el día en que podrían aliviar su sed de venganza.
Tres contra cincuenta, ¿es justo? Más vale: dos veintes que diez unos.


Nocuestionesmiautoridadcomodiario: “El mejor argumento del día”

Nomesobornaron: “El libro vale su precio en cobre”

Mil palabras

Hipótesis fantástica

(Rengar es un personaje del juego L.O.L. Vive en un bosque de Runeterra en busca del rival digno para él. Y viajo a la tierra para ver si ese rival está aquí.)
¿Qué pasaría si Alexander se encontrara a Rengar en la cueva cuando fue en busca del agua de la vida?
Alex cada vez veía menos, hasta llegar a un punto que no vio nada. De golpe una bandada de murciélagos le golpeo en la cara haciendo que se cayese y sufriese un gran golpe en la cabeza desmallándolo.
Al despertar, Alex se encontró al lado de una hoguera, un gran coloso con una manta que le cubría casi todo el cuerpo estaba toqueteando unos cráneos. Él se giró.
-Veo que por fin te despiertas…- dijo con indiferencia-
A Alex casi le da un infarto, ese coloso tenía la silueta de un humano pero con los rasgos de un tigre, era peludo, tenía trenzas, tenía unos grandes colmillos, un ojo naranja y otro azul.
-¿¡Que eres, que quieres de mí!?
-Tranquilízate, no te are daño, aun, soy Rengar. ¿Qué haces en mi cueva?
-Eso no te importa- Alexander intento marcar territorio-, eres como es chica de la sala anterior, solo una mera ilusión, nada más…- dijo tratando de creérselo-
-Trate de ser amable por un vez, pero como veo que no colaboras…- Rengar se quitó la manta dejando ver unas trenzas que llegaban al suelo, y unas garras manchadas con lo que parecía sangre. Se agacho y agarro un arma- Te doy 10 segundos para huir…
Alex tardo un segundo en reaccionar, mientras Rengar contaba él salto y se echó a correr como un jaguar. Tenía varias salidas pero escogió la más cercana.
-Diez. Bien,- Rengar esbozo una sonrisa maliciosa- ahora empieza el juego.- y dicho esto Rengar despareció en el lugar volviéndose invisible.-
Alex sintio un gran escozor en la espalda, Rengar le salto y Alex se calló al suelo.
-¿Viste a lo que ha llegado tu arrogancia? Y ahora, ¿Me dirás que haces aquí?-
-Jamás, eres solo una ilusión, un espectro que a creado esta maldita cueva para hacer que desista de mi destino, ¡Lo conseguiré!-
-¿Enserio? Tienes a un gran tigre en te pecho y sigues con esa arrogancia- Rengar cogió su arma y le rajo el pecho, una herida no muy profunda. Alex chillo.- ¿Esto te parece falso?
-Supongo que llego la hora.- Alex se encontraba contra la espalda y la pared, y opto por decirle la verdad- Vengo en busca del Agua de la Salud, para mi madre, está muy enferma…
-Veo que sientes eso a que la gente lo llaman- Rengar sonrió- amor. Recuerdo que yo también sentí eso, una vez… Quedas libre, consíguelo vete o me encargare yo mismo de tu eliminación.
Alex se levantó y vio a Rengar alegarse en la cueva hasta que solamente se vio polvo, y en ese momento, el polvo volvió volando en forma de murciélago y tiro a Alex al suelo desmayándolo.
Alex se despierta, y Rengar para él solo fue un sueño.


Yo autor.


Nací en Lima, mientras mi padre era el embajador de Chile en Perú, soy la mayor de mis dos hermanos, Juan y Francisco. Mi padre era el primo hermano de Salvador Allende, el presidente de Chile entre 1970 y 1973. Soy parte vasca y parte castellana. Mis padres se separaron en 1945, y mi madre retorno a Chile conmigo y mis hermanos donde vivimos hasta 1946. Entre 1953 y 1958, mi familia residió sucesivamente en Bolivia y Beiru. En Bolivia frecuente una escuela estadounidense y en Beirut estudie en un colegio normal privado inglés.  En 1958 retorne a Chile y me reencontré con Miguel Frías, con quien contraje matrimonio en 1962 y un año después, tuve una hija, Paula y en 1966, a Nicolás. Viví en Venezuela desde 1974 hasta 1988. Los viajes constantes que emprendía para promocionar mis libros desgastaron mi matrimonio. Divorciada de mi marido me case con Willie Gordon el 7 de julio de 1988 en San Francisco. He vivido en EE.UU. desde 1988 y en 2003 obtuve la ciudadanía. Desde 1959 hasta 1965 trabaje en la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación en Santiago de Chile. Los años siguientes pase largas temporadas en Europa, residí especialmente en Bruselas y en Suiza. A partir de 1967 tome parte en la redacción de la revista Paula, al tiempo que publique una gran cantidad de artículos sobre diversos temas. Posteriormente realicé colaboraciones para la revista infantil Mampato, de la que fui directora suplente entre 1973 y 1974, y publique otros dos cuentos para niños y una colección de artículos titulada Covilice a su troglodita; además trabaje en dos canales de televisión chilenos. En 1973 estrene mi obra el embajador. Ese mismo año, se produjo el golpe de estado encabezado por el general Augusto Pinochet, en el que fallece Salvador Allade. En 1975 me exilie con mi familia en Venezuela, donde permanecí 13 años. Allí trabaje en el diario El Nacional de Caracas y en una escuela hasta 1982, y publique su pieza La casa de los siete espejos. En 1981, cuando mi abuelo tenía 99 años y estaba a las puertas de la muerte, comencé a escribirle una carta que se convertiría en La casa de los espíritus, mi primera novela y mi obra más conocida. Más tarde fue adaptada tanto al cine con el mismo título por Bille August como al teatro. Tres años después publique De amor y de sombra, novela que rápidamente se convirtió en otro gran éxito y que fue llevada al cine en 1994 por Betty Kaplan. En 1988 viaje a Chile para votar al plebiscito de octubre, que perdió Pinochet y que condujo, al año siguiente, a elecciones que ganó la oposición, agrupada en la Concentración. En 1990, con el retorno de la democracia en Chile, fui distinguida con la Orden al Mérito Docente y Cultural Gabriela Mistral por el presidente Patricio Aylwin.  En 1992 muere Paula, mi hija de 28 años, a causa de una porfiria, que la dejo en como en una clínica de Madrid. La dolorosa experiencia la impulsa escribir Paula, libro autobiográfico epistolar publicado en 1994 donde relata cómo fue su niñez y juventud hasta llegar la época del exilio. Dos años después de que saliera esta obra, fundo The Isabel Allende Foundation, en homenaje a mi hija, que había trabajado de voluntaria en comunidades marginales como educadora y psicóloga. He residido en San Rafael, desde 1988 y obtuve la ciudadanía estadounidense en 2003. He sido distinguida en la Academia de Artes y Letras de Estados Unidos y su lema es: “Dejen volar su imaginación y escriban lo necesario”. En mayo de 2007 se me ha hecho entrega del doctor honoris causa por la Universidad de Trento, en “ligue e letteratture moderne euromaericane”. En septiembre de 2010, fui distinguida con el Premio Nacional de Literatura de Chile por  “la excelencia y aporte de mi obra a la literatura, la que ha concitado atención en Chile y en el extranjero, y también ha sido reconocida por múltiples distinciones y ha revalorizado el papel del lector”. La votación como era de esperar por la polémica que le había procedido, no fue unánime. Yo me convertí en la cuarta mujer en recibir el galardón. Al año siguiente recibí el Premio Hans Christian Anderser por mis cualidades narrativas.